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Niños de 45 días a 5 años

Principios Institucionales

Para optimizar el desarrollo del niño consideramos como principio prioritario el respeto por sus individualidades;
reconociendo a cada uno de nuestros alumnos como “únicos”, con características propias, desarrollando de esta manera el respeto por la diversidad.

A su vez la institución se basa en los siguientes principios:

  • La construcción de vínculos afectivos estables y seguros
  • El derecho del niño a jugar
  • El derecho del niño a tener acceso al mundo de la cultura
  • El derecho de los niños a construir su identidad
  • La socialización de los niños a partir de su interacción e intercambio con el mundo natural y social
  • El desarrollo de las capacidades de cada niño
  • El desarrollo de la autonomía, tanto física como moral e intelectual

Para poder hacer efectivo el derecho a la educación que todo niño posee desde que nace, creamos un ambiente que propicia una educación integral, contemplando las necesidades emocionales, sociales, cognitivas, lingüísticas y lúdicas.
Las mismas, le otorgan la posibilidad de construirse como persona, asentamos la crianza-educación en acciones que buscan transmitir el conjunto de saberes sociales propio de la comunidad, al mismo tiempo que los ayudamos a conquistar la confianza básica y la autonomía en las actividades cotidianas como parte del desarrollo personal y social.
Pensamos la crianza como el conjunto de formas de nutrir propiciando un contexto de vida enriquecedor, ambiente cálido y confiable, ideal para estimular el aprendizaje mediante el juego, el intercambio y el encuentro con los otros, que hacen de los momentos compartidos experiencias plenas que desean repetir porque producen bienestar físico y emocional.

Tiempo de Crecer

Visión Institucional

Entendemos que la enseñanza en “Tiempo de Crecer” es una forma de asumir la crianza, que desarrollamos a través de las ayudas, andamiajes que los docentes ofrecen con el fin de sostener a los alumnos en la construcción de los conocimientos, en el logro de sus aprendizajes. Ayudas centradas en el acercamiento y disponibilidad docente, sus palabras, su afecto y en la construcción de escenarios sugerentes y desafiantes realizando acciones conjuntas con los niños.

Al crear este ambiente posibilitamos el desarrollo integral del niño, pues este conjunto de vinculaciones humanas afectivas, solidarias y de apoyo son necesarios para la salud y la realización de los proyectos de vida.

Las diferentes formas de enseñar que implementamos porque las consideramos esenciales son:

Acercamiento y disponibilidad docente
Brindamos contención afectiva y establecemos vínculos de confianza y seguridad que constituyen el pilar que merece y necesita el niño para proyectarse audazmente a las conquistas del mundo.
Acompañar con la palabra
La palabra es la constructora de mundos, de subjetividades, uno de los vehículos de la cultura. A través de la palabra se transmite el sentido y significado de las acciones cotidianas, el afecto y el reconocimiento mutuo, como así también la posibilidad de anticipación de los sucesos que pueden o van a ocurrir.
Participar de expresiones mutuas de afecto
Abrimos las puertas al aprendizaje con “andamios” afectivos que nos permiten enseñar y aprender, revalorizando así los contactos que provocan bienestar.
Construir escenarios enriquecedores
Ofrecemos a los niños diversas posibilidades de acción, de exploración, de comunicación con los otros, de encontrarse con desafíos, desarrollando así posibilidades motoras y el lenguaje, para contactarse con el mundo de la cultura artística, musical, plástica y literaria.
Realizar acciones conjuntamente con los niños
Las docentes varían y reconstruyen constantemente su participación durante el desarrollo del devenir cotidiano, según cuales sean las respuestas de los niños. Junto a ellos arman secuencias de acciones en un entretejido en el que todos estructuran el todo.

Los niños pequeños vienen al mundo con potencialidades que despliegan y desarrollan en el ámbito escolar con la ayuda docente. Una de estas potencialidades es la “capacidad para el asombro” que impulsa al pequeño a conectarse con todo lo que está a su alcance y lo lleva a jugar. Esta es la base de su alegría de vivir, actitud de alegría que es fundamental para un crecimiento íntegro. Por tal motivo el juego forma parte esencial de nuestra cultura institucional, es el medio a través del cual “Tiempo de Crecer” recupera constantemente su identidad, pues es el modo de expresión de los niños. Desplegamos este patrimonio privilegiado de la infancia, uno de los derechos inalienables y además una necesidad, a partir de variadas situaciones lúdicas investigan, exploran, prueban, aprenden del error, descubren, imaginan y así descubren y se vinculan con el mundo e indagan nuevas modalidades de relación con las personas y objetos que los rodean.

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